Velas de windsurf, tablas de surf, motos de cuatro ruedas, niños corriendo en la arena, familias disfrutando de una tarde soleada, recolectores extrayendo algas del mar, este es el cuadro que hoy caracteriza a la playa Topocalma, un espacio de singular belleza ubicado en la comuna de Litueche, cuyo acceso histórico (regulado por un decreto en 1984) fue reabierto en noviembre pasado, tras estar cuatro años cerrado.

La clausura de este camino en 2013 fue una determinación de las autoridades gubernamentales de la época, quienes argumentaron que se debía habilitar otra vía, a causa de un inminente riesgo de incendios forestales, afectando así a los vecinos, pescadores, recolectores y a los turistas, quienes no demoraron en iniciar movilizaciones para revertir la situación.

Ante ese escenario la Intendencia Regional de O’Higgins y la Seremi de Bienes Nacionales iniciaron en 2014 las gestiones para revocar la resolución que cerró este acceso y, en noviembre pasado se firmó el documento que concretó el hecho.

Posterior a dicho mandato se abrió el portón que impedía el libre tránsito a Topocalma, lo que ha permitido a los pescadores y recolectores recuperar el camino que durante años utilizaron para extraer los recursos de mar, el principal sustento de sus familias.

En ese contexto, Genaro Guerrero Torres, pescador y representante del Sindicato de Trabajadores Independientes de Pescadores Artesanales de Topocalma y de la Junta de Adelanto de Puertecillo, expresó que “es extraordinario que las autoridades se hayan preocupado y ocupado  de garantizar a la ciudanía y en especial a la comunidad de Litueche el acceso a Topocalma,   es un orgullo ver que ahora tanta  gente  hace  uso de su derecho constitucional y usan la playa”.

Asimismo, son cientos los turistas de distintas comunas de O’Higgins y de otras regiones del país, quienes al conocer la noticia, comenzaron a llegar hasta la playa a disfrutar de sus bondades.

Eduardo Vacarezza Prieto es santiaguino y desde Pichilemu se trasladó a Topocalma para pasar el día junto a su hijo y amigos. En el lugar agradeció el poder acceder a la playa. “Habíamos estado acá antes de que esta playa se cerrara y creemos que es muy buena (…), creo que cualquier playa tiene que ser pública, de uso de toda la gente, no puede ser privada”, dijo.