Soy periodista y santacruzano, he visto la evolución de esta fiesta de la vendimia desde su primera edición, sin duda que ha ido mutando, en mis tiempos más jóvenes era una de las oportunidades para que con programa “Tiradores” usáramos el sarcasmo y humor para acercarnos a la actualidad, hoy lo hago desde otra tribuna y género, la misma que como miembro de la prensa el año pasado vi como el alcalde William Arévalo en su discurso huevoneó a parlamentarios de gobierno –veníamos saliendo de los grandes incendios–, sumado a que en aquella oportunidad por primera vez no hubo ningún representante del gobierno central, ni parlamentarios oficialistas, intendente, gobernador… nada, el único representante político era de oposición, el diputado José Ramón Barros de la UDI. En aquel momento el empresario Carlos Cardoen se molestó ante el discurso de Arévalo por mezclar política y vendimia. Mi interés periodístico era esperar el discurso del alcalde Arévalo, ya que estos hechos fueron noticia nacional, muchos esperábamos que lanzara frases similares al año anterior, pero no fue así, aunque tampoco vi a ningún representante del gobierno este año, el único que vi por ahí fue a Mauricio Retamal, un demócrata cristiano director regional del Sernac y propietario de dos hoteles en Santa Cruz, así que quizás su presencia era más bien como empresario turístico.

Lo que no me esperaba era la llegada de la recién anunciada próxima ministra secretaria general de gobierno, Cecilia Pérez, sí, la misma. De pronto la veo que viene de la mano con un hombre –su marido supongo– y dije… “¿La ministra aquí…?” Exacto, y se sentó en primera fila. Así que con una fuerte presencia de la derecha y una alocución explícita al próximo gobierno del Presidente Piñera por parte del maestro de ceremonias Héctor Pichuante en más de una ocasión, se desarrolló el acto inaugural aquel día sábado al mediodía, que más que dejarnos frases noticiosas para el bronce –como el año pasado–, sí nos dejó algunas postales gráficas que compartiré aquí.

El discurso del alcalde

Básicamente era a lo que iba, a escuchar este discurso, pero esta vez fue muy políticamente correcto y no hubo sorpresas. Debo decir que una de las partes que más me gustó de la intervención de Arévalo fue cuando dijo: “Hoy estamos de huasos (…) Y eso es porque nunca tenemos que olvidar lo que somos, tenemos que entender que en una botella hay un trabajo de gente humilde, de gente trabajadora (…) El ejemplo nuestro es un legado a las nuevas generaciones que tienen que vestir con orgullo su emblema patrio, el traje de huaso. Por mucho tiempo se hablaba de forma despectiva de los huasos, hoy día nos sentimos orgullosos de ser la comuna más huasa de chile y portar esta vestimenta, porque es nuestro emblema patrio”.

El infaltable baile

Cuando llegué me encontré con ella, Karina Paz, la conozco de hace muchos años, profesional que trabaja en la Municipalidad y es una experta bailarina de cueca, es por eso que en todos los actos –casi todos– la vemos bailar nuestro hermoso baile con el alcalde, así que cuando me recibió le dije: “Lo más lindo de la vendimia eres tú, ¿vas a bailar con el alcalde verdad?”, y me contestó: “Nooo… va a bailar con el Bafochi…” Más rato la sorprendí con aquella fotografía guiñando un ojo, muy simpática.

Y bueno el alcalde sí subió al escenario a bailar cueca con una chica del Bafochi, yo personalmente extrañé el baile de Karina.

Doña Irma Greene

La concejala Irma Greene, cuando me vio dando vueltas con la cámara y no la vi me dice: “¡Tan serio que vas… y no saludas!” Y verdad no me había dado cuenta que estaba ahí sentada a un costado, así que aproveché su buena onda de siempre para apuntarla con mi cámara, ante lo que me dice: “Esta foto no la vas a tener nunca más, mira, con la copa en la mano, así que aprovecha”. Me hizo reír doña Irma, y claro, tomé la foto.

La futura ministra

La futura ministra Cecilia Pérez se robó toda la atención en el acto inaugural, tanto el alcalde William Arévalo, como el diputado José Ramón Barros (UDI), no dejaban de hablarle durante toda la ceremonia. Qué ganas de saber qué le cuchicheaban a la futura vocera de gobierno.

La reina de la vendimia

Belén Mora, nuestra flamante reina, que después de años volvió a ser una compatriota no nacida ni criada en Colchagua, que a pesar de todas las críticas de cómo se realizó el concurso, la chiquilla parecía emocionada y le puso toda la garra para ganarse el reinado, que competía contra las actrices Mariana Derderián y Renata Bravo. ¡Ya está! No se saca nada con reclamar ahora, la reina es ella y esperamos que lo haga bien y nos sirva para preparar a futuras candidatas locales –Carlos Cardoen dijo que ese era el objetivo–.

Carlos Cardoen

Mi experiencia escuchando a este empresario en sus distintas entrevistas locales y a otros medios nacionales es que no es un populista, pienso que tiene una visión que va más allá de los alcaldes de turno o coaliciones políticas que ostenten el poder –por muchos años apoyó a la Concertación–. A nivel local no le gustan las triquiñuelas como la que pasó en el acto inaugural de la vendimia del año pasado, donde explícitamente manifestó su enojo por el discurso de Arévalo, el que puede volver a ver en este enlace. Así que mis ojos estuvieron sobre él, y es difícil interpretarlo, pero no salió humo ni llamas de su cabeza esta vez, al menos no como el año pasado.

Cardoen también posó junto a la futura ministra, aunque como ven, en la primera foto no sale su señora Pilar Jorquera, a la que llamaban “¡Ven no má…!” Así que llegó raudamente a posar y nos regaló esa simpática mueca con copa en mano. Sí, la verdad es que la segunda foto no favorece mucho a Cecilia Pérez, lo siento, pero la mueca de Pilar estaba tan buena como para dejar pasar esta foto.

El Bafochi

Quedé impactado, una presentación fantástica, coordinada, elegante, dramatizada y que rescató lo más relevante de nuestras tradiciones huasas y campesinas. No esperaba tanto, estuvieron genial.

Después del acto inaugural agarré mi copa y me fui a degustar algunos brebajes, las autoridades tenían su engañito al interior de la Municipalidad, pero la verdad ya había visto suficiente, no hubo “Wilazo”, estuvo todo dentro de libreto por así decirlo, aún así había que ir, decidí hacer una crónica, y tan piola como me entrometí, me marché.