El padre Héctor Fuentes en la Capilla del IRFE.

El suspendido presbítero de Peumo, Héctor “Tito” Fuentes, durante muchos años profesor y sacerdote en el Instituto Regional Federico Errázuriz (IRFE) de Santa Cruz, fue el primero de los sacerdotes suspendidos por el caso “La Cofradía” en asistir este martes a declarar a la Fiscalía de Rancagua, lugar al que llegó pasadas las 17 horas.

Ya lo había hecho antes el obispo de Rancagua, Alejandro Goic, en calidad de testigo por este caso de presuntos abusos sexuales y conductas impropias de un grupo de sacerdotes de la diócesis que se han conocido como “La Cofradía”.