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Santa Cruz: Reinauguran histórica iglesia de Isla de Yaquil

Tras el terremoto del 27 de febrero del año 2010, el templo parroquial del Sagrado Corazón de Isla de Yáquil sufrió el colapso total de su infraestructura, razón por la cual se planteó levantar una nueva iglesia con un diseño que rescatara parte de la identidad de la antigua construcción.

Precisamente esta ansiada obra fue la que inauguró el viernes recién pasado el Intendente Juan Manuel Masferrer, junto al alcalde de Santa Cruz, William Arévalo; el administrador apostólico de la Diócesis Rancagua, monseñor Luis Fernando Ramos; y por supuesto, el párroco Juan Carlos Farías y la propia comunidad.

Este anhelado proyecto, financiado con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), consideró la reposición total, en base a un nuevo diseño arquitectónico, el cual fue encargado por el Arzobispado.

La construcción comprendió una superficie de 1.653 m², y posee salas multiusos para catequesis y realizar actividades con la comunidad, oficinas administrativas, un velatorio, dos patios interiores y corredores en todo el perímetro de la edificación, que le otorga un carácter colonial y al mismo tiempo mantiene la esencia de la antigua parroquia.

“Para nosotros ha sido emocionante, porque hemos visto el proceso completo. Vimos a una comunidad devastada después del terremoto del 2010, con quienes hemos ido dando paso a paso, y hoy día dando un paso culmine, por lo que significó reconstruir esta parroquia, que realmente nos tiene muy contentos”, afirmó el alcalde William Arévalo.

“Agradecer al Intendente Masferrer, porque realmente ha sido un actor relevante, al igual que el diputado Ramón Barros y así muchas otras autoridades que hemos dejado por encima de las ideologías políticas el poder contribuir a rescatar nuestro patrimonio en beneficio de la comuna de Santa Cruz, de Colchagua y el país”, añadió el alcalde.

Por su parte, monseñor Luis Fernando Ramos señaló que “todos los templos parroquiales y las iglesias están muy vinculadas con las comunidades. La gente fue bautizada y han hecho parte de su vida cotidiana en ellos, así que cuando han venido terremotos y los han destruido o los han dejado en malas condiciones, es también la comunidad la que queda resentida y adolorida por eso, entonces ahora gracias a Dios, y la participación también del Estado, podemos recuperarlos y es la gente también la que se recupera”.